Miso japonés a base de soja NO transgénica

$4.500

Medida: 180grs

Descripción

El miso es un alimento originario de Japón y al que se le han atribuido infinidad de propiedades y beneficios para la salud.

Se trata de una pasta aromatizante fermentada de manera natural (no pasteurizada) con semillas de soja o habas, en ocasiones cereales como arroz, cebada o trigo, y sal marina. Un alimento considerado como curativo en la antigua cultura china y japonesa.

Propiedades

El miso tiene una concentración de proteínas del 13% al 20%.

La gran variedad de aminoácidos esenciales y minerales que contiene confieren a estos producto una proteína de alto valor biológico.

Al igual que en legumbres y cereales, el miso contiene altos valores de carbohidratos de lenta absorción, combustible idóneo para nuestros músculos, así como altos niveles de vitamina B12, ácido fólico y minerales como magnesio, calcio y hierro.

Beneficios del miso

  • Poder enzimático: en el caso de los misos sin pasteurizar, y sobre todo aquellos en los que la fermentación es artesanal, aparecen grandes concentraciones de enzimas digestivas que favorecen el equilibrio de la flora intestinal y de procesos digestivos complicados.
  • Poder antioxidante: que ayuda a depurar sustancias tóxicas de organismo a través de la eliminación de radicales libres. Además, es un perfecto alcalinizante que favorece la eliminación de la acidez causa por ciertos alimentos grasos y refinados.

Debido a sus propiedades nutricionales y beneficios, el miso es un producto muy recomendado tanto en dietas de deportistas como de mujeres, ya que contiene altas concentraciones de isoflavonas que favorecen el equilibrio hormonal de la mujer, por ejemplo, en procesos menopáusicos.

Como usarlo

Es muy importante no someterlo a cocciones prolongadas o temperaturas muy altas, o mataremos los microorganismos naturales que lo componen. Por eso se añade a la sopa de miso justo al final, antes de servir, sin dejar que hierva.

El miso tiene un sabor muy potente y se utiliza como condimento concentrado. La cantidad dependerá del gusto personal, el tipo de miso y del plato que estemos cocinando, aunque lo habitual es utilizar una o dos cucharaditas en cada receta.
La forma más sencilla de usarlo es disolviendo la pasta con otros ingredientes para crear salsas, aliños, marinados o fondos de sopas y cremas.