Descripción
El kumquat es el más pequeño de los cítricos, apenas suele superar los diez gramos de peso y cuenta con unos pocos centímetros de largo y ancho. Se come en su totalidad, incluida la pulpa y la piel. Como la mayor parte de los cítricos esta fruta exótica es originaria del Lejano Oriente, donde es muy apreciada (kumquat significa literalmente «naranja dorada» en cantonés).
Se puede consumir en fresco, como la mayoría de las frutas, pero es innegablemente en la pastelería y la restauración donde puede dar el do de pecho.
Su sabor entre naranja y albaricoque. Su sabor es característico, una sutil mezcla de acidez y dulzura.
En repostería se utiliza en muchas recetas, se puede disfrutar confitado, en forma de caramelos pequeños, como mermelada, relleno de tartas y mucho más.
En los platos salados, el kumquat aporta un toque de originalidad y exotismo. Por ejemplo, puedes agregar unas cuantas rebanadas finas a una ensalada de rúcula, o también mezclarlo con carne de cordero o pato. También es un muy buen acompañante para el pescado crudo, especialmente el sushi.
Tiene un bajo aporte calórico. 100 gramos de kumquat proporcionan sólo 71 kcal unos valores muy parecidos a los de la naranja.